Unos 200 mil balboas se han invertido en la construcción del estadio de béisbol de Penonomé, ubicado en el corregimiento de El Coco, sin embargo, el estado del mismo deja mucho que decir, no hay seguridad y el hurto es el pan nuestro de cada día, según denuncia el "Comité pro construcción" de esta obra.
SUEñO SIN CONCLUIR
En 1997 un grupo de penonomeños deseoso de que la niñez y la juventud contara con un estadio de béisbol, decide conformar el Comité Pro Construcción del Estadio que luego adquirió el nombre de complejo deportivo. Sin embargo, después de unos 9 años, este sueño aún no se hace realidad y lo poco que se ha construido se deteriora por el tiempo y los retrasos de las empresas encargadas.
Julio César Fernández, presidente del comité, muy preocupado comentó que con entusiasmo ellos iniciaron este proyecto, pero ven cómo se va perdiendo por la falta de interés de algunas autoridades de diferentes gobiernos.
SUS INICIOS
En 1997 la nación dona al INDE para la construcción de este complejo deportivo cerca de 10 hectáreas de terrenos, 7 de ellas hoy llenas de monte que le sirve a los delincuentes para realizar, en horas de la noche, los hurtos del equipo que ya se ha instalado.
El segundo módulo de graderías se inició su construcción con 50 mil balboas con aporte del INDE, pero cuenta el profesor Fernández que en ambas etapas de construcción hubo irregularidades y fallas técnicas, que si no se corrigen adecuadamente pueden ocasionar un accidente cuando sean utilizadas.
IRREGULARIDADES
Ramón Cepeda, miembro del Comité Pro Construcción del Complejo Deportivo y Estadio de Penonomé, señaló que son muchas las irregularidades que por años ellos han mencionado para que se corrijan, y este estadio que tiene unos 9 años de haberse iniciado, se culmine y puedan los penonomeños contar con un lugar para practicar el béisbol.
Cepeda indicó que ni siquiera se ve dónde está la entrada del estadio, en la vía que conduce a El Coco de Penonomé, porque está llena de monte, al igual que todo el terreno donado para el complejo deportivo.
Otra de sus preocupaciones es la mala calidad de la grama que se colocó hace pocas semanas, la misma está llena de maleza y de semillas de corotú y sandía.