Guadalupe Rangel, con siete años de feliz matrimonio, dijo que es emocionante -después de vivir todo este tiempo- tomar una decisión tan importante para toda la familia.
Mucho amor se respiró en la capilla Santa Eduviges de Nuevo Colón, corregimiento de Sabanitas, cuando unas diez parejas contrajeron matrimonio después de que decidieron unir sus vidas para siempre.
La pequeña capilla estaba iluminada con muchas luces, y adornada para que las parejas de esposos recibieran el santo sacramento del matrimonio.
Edgar Ortega, párroco de la Iglesia, dijo que a pesar de que la violencia golpea las comunidades, "en medio de todo siempre existe ese fervor de la gente".
Señaló que la unión de estas diez parejas es muestra del fruto del trabajo y del amor de Dios.
El guía espiritual de estos recién casados opinó que, como parejas que han unido sus vidas en santo matrimonio, deberán dar el ejemplo para que otros imiten y puedan colaborar con la sociedad.
En este matrimonio múltiple, unieron sus vidas parejas que tenían hasta 20 años de vivir juntas y otros con menos años, pero que tomaron la decisión de sellar el amor por medio de la Ley de Dios.