|
EDITORIAL
¿Permisos a criminales?
El tratar de rehabilitar al delincuente es uno de los propósitos del Sistema Penitenciario, pero en algunas ocasiones hay que reconocer que el crimen se ampara bajo disposiciones legales. Sin importar el delito, existe un Decreto Ejecutivo emitido septiembre de 1996, que permite que cualquier detenido pueda recibir un permiso laboral o de estudio.
El Decreto Ejecutivo 212 regula la libertad condicional de los asesinos, traficantes o cualquier tipo de delincuente que reúna ciertos requisitos como gozar de buena conducta, haber sido condenado, no ser reincidente y haber cumplido un tercio de su pena.Es por eso que al menos siete reclusos condenados por delitos de homicidio han sido beneficiados con permisos laborales o para cursar estudios, algunos incluso, en una extensión universitaria.
Hace poco se registró un caso en que un reo, beneficiado con permiso laboral, que fue detenido como sospechoso de estar relacionado a un caso de sicariato.
Aunque el programa no es malo. Es importante establecer mejores sistema de selección al momento de otorgar ese tipo de permisos, que reconocemos que son necesarios para lograr la resocialización de los reclusos.
No es lo mismo conceder un permiso laboral al hombre que en medio de una riña ultimó a un semejante, que otorgarle ese beneficio a un sujeto que mató a otra personas durante un asalto o cuando perpetraba un secuestro.
Las cárceles no son un invento del hombre para despojar de la libertad a ciudadanos así por así. Estos centros penitenciarios se edificaron para proteger a la sociedad de los elementos que han delinquido.
Según el Procurador General de La Nación José Antonio Sossa, es irresponsable la forma antojadiza como se vienen otorgando permisos para reclusos que representan un peligro para la sociedad.
Dar ese tipo de libertades reduce la efectividad de las acciones que realizan jueces y fiscales para castigar la delincuencia.
Es el momento de buscar un mecanismo profesional que logre cumplir con la misión de resocializar a los detenidos y dar oportunidades a personas que tengan el ánimo de enmendar su deuda con la sociedad, pero lo fundamental es aplicar adecuados sistema de selección. Allí está el meollo del asunto.
|
PUNTO CRITICO |
 |
|