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Un ministro del estado indio de Cachemira escapó por poco a un intento de asesinato mientras que 13 personas, en su mayoría separatistas musulmanes, murieron en enfrentamientos en la conflictiva región, informó la policía ayer viernes.
Los rebeldes abrieron fuego contra el automóvil del ministro de Desarrollo Rural de Cachemira, Ajay Sadotra, el jueves en Narabal, 15 km al norte de Srinagar, la capital de verano de Cachemira, dijo la policía. Fue el segundo ataque realizado por separatistas musulmanes contra un alto cargo indio en un día, añadió la policía. Los rebeldes dispararon contra la comitiva oficial con rifles automáticos AK durante 10 minutos.
Los guardias de seguridad de Sadotra respondieron al tiroteo obligando a los separatistas a huir, dijo la policía. Sodotra salió ileso del incidente. Sólo unas horas antes, rebeldes lanzaron dos granadas en un mitín del ministro de Trabajo, Ali Mohammad Sagar, en la ciudad de Baramulla, 55 km. al norte de Srinagar. Las granadas explotaron en el aire, desatando el pánico de los asistentes al mitin.
La policía señaló que nadie resultó herido por las explosiones, pero sí en la estampida. Sin embargo los extremistas mataron a dos miembros de Lashkar e Taiba, el mayor grupo separatista con base en Pakistán, cerca de Kulangam, a 90 km de Srinagar, informó el portavoz de la policía. Las fuerzas de seguridad también mataron el jueves por la noche a cinco militantes musulmanes en el pueblo de Kachenara, 230 km al sur de Jammu, la capital de invierno de Cachemira.
Más de 35.000 personas murieron en el sector indio de Cachemira desde que comenzó la insurrección separatista musulmana en 1989. La tensión creció desde que las fuerzas indias bombardearon 11 puestos paquistaníes el lunes, en lo que Nueva Delhi llamó acción "de castigo" contra los rebeldes que querían entrar en India para llevar a cabo ataques. |