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La investigación para esclarecer el atentado de Bali sufrió ayer un revés al ser ingresado en un hospital el ulema indonesio Abu Bakar Bashir, al que tanto Estados Unidos como Australia consideran que está detrás del ataque terrorista y que debía declarar pronto ante la policía.
Fuentes del Hospital Muhammadiyah de la localidad javanesa de Solo, donde reside Bashir, indicaron que el paciente, de 64 años, fue internado con problemas respiratorios y cardiovasculares, y por lo tanto deberá estar bajo observación al menos dos días.
El médico dijo que "se encuentra muy débil" y habrá que esperar al resultado de los análisis para determinar, con exactitud, la magnitud de sus problemas de salud.
Bashir fue hospitalizado ayer, poco después de ofrecer una rueda de prensa en Solo, en la que expresó su temor a ser detenido.
Aunque fuentes cercanas al jefe del Consejo Muyahidín de Indonesia habían dicho que éste había manifestado su voluntad de acudir a la cita policial, todo apunta a que Bashir intenta esquivar la justicia.
Este método -justificar su ausencia ante las autoridades por enfermedad- no es nuevo en Indonesia, y es del que se vale el ex dictador Suharto para impedir, a sus 80 años, que los fiscales del Estado le procesen por corrupción. |