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Oficiales estadounidenses interroga a sospechosos “combatientes ilegales” detenidos en la base naval de Guantánamo, en la isla de Cuba, sobre el francotirador de Washington, que asesinó a nueve personas desde principios de octubre, pero no creen que haya todavía alguna conexión, dijo un oficial.
“Tenemos que cubrir todas las bases”, dijo el oficial a la AFP, solicitando conservar el anonimato, aunque admitió que ésta no es una nueva dirección en la investigación.
Estados Unidos mantiene en Guantánamo unos 560 sospechosos de pertenecer a la red terrorista Al Qaeda o del grupo talibán, capturados durante la campaña en Afganistán.
El oficial agregó que ''no hay indicación'' de que exista alguna conexión entre el extremismo islámico y el francotirador que aterroriza a la capital federal, pero “todo es posible”.
Las autoridades informaron que uno de los testigos del último asesinato mintió al dar una versión falsa sobre el francotirador, de que éste disparó con un fusil y que se fugó en una camioneta cerrada de color crema.
Dos testigos dijeron haber visto al asesino disparar y lo identificaron como una persona de tez morena, que podría ser original de Oriente Medio o hispano. |