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Oscar Poveda  |
Su voz por sí sola simboliza folclore. Es un fiel amante de la enseñanza y aunque su sueño de dar clase en el Instituto Nacional nunca se ha cumplido, lleva a cabo con amor su labor educacional.
1. ¿Cómo recuerda su niñez?
En muchas partes. Fui un niño muy querido por mis tías y mis abuelas. Me recuerdo siempre en brazos femeninos que me querían apañar.
2. ¿Vivía con sus padres?
Por algunas circunstancias familiares, a diferencia de mis hermanos y primos que disfrutan al 100% de su mamá, a mí me tocó rotar entre mis abuelas y mis tías.
4. ¿Tenía mascotas?
Propia no, pero había una tía que tenía un perro que se llamaba “sancocho”, porque tenía muchos colores y siempre pensé que era mío.
5. ¿Tiene mascotas, actualmente?
No, al menos que mi jardín sea mascota. Lo cuido mucho. No es que está bonito, pero lo cuido con mucho amor.
6. ¿Cuál era su juego preferido?
Convertir las cosas en animales. Las botellas las transformaba en caballos, los mangos en toros, construía carreteras y puentes sobre los ríos. Me la pasaba saltando de un árbol al otro. Eramos como noventa y tanto hermanos, y nos pasábamos “corrinchando”.
7. ¿Dónde hizo su primaria?
La hice en muchas escuelas. Gran parte la hice en una de un pueblo que desapareció, estaba al lado de un ingenio y los dueños del mismo decidieron que no existiera más el pueblo “La estrella”, y todas mis amistades se “desperdigaron”.
10. ¿Cómo fue su graduación?
En el Instituto. Me acuerdo mucho de la “llantarria”. Como algo muy bonito, recuerdo que mi abuelo vino a la graduación y no se cansaba de decirle a todos, que yo iba a ser Presidente de la República, porque era el primero de la familia que se graduaba de secundaria. También fui el primero de toda la familia que se graduaba de la Universidad, y el primero que subió un avión y conoció otro país.
11. ¿Era muy necio de niño?
Nunca fui mal educado, ni necio.
12. ¿Tiene un ritual de estudio?
Leo mucho, pero de poquito a poquito, siempre en el mismo lugar, ya que así me concentro.
13. ¿Le encantó estudiar en el Instituto?
Estoy muy orgulloso de eso. Yo fui muy feliz en ese lugar. Me lo “grubie” todo, estaba en la tabla gimnástica, en el cine club, en el club de teatro, en el club de español, publicábamos un periódico y me gané un premio como el estudiante que más usaba la biblioteca. Me la pasaba todo el día en la escuela.
14. ¿Qué piensa de los constantes cierre de calles?
Siempre ha habido cierres de calles, pero antes teníamos bien claro que estabamos peleando por la identidad nacional y por la recuperación del Canal de Panamá. Teníamos un objetivo. Ahora no se han enfocado muy bien y se desgastan en protestas muy tontas y sin objetivos. Pueden pelear de manera clara como por el rescate del edificio que está muy deteriorado.
15. ¿Qué es mejor para usted, ser profesor, presentador de T.V. o folclorista?
Soy educador de vocación. Lo mejor para mí es ser profesor.
16. ¿Cuál es la mejor Navidad que ha pasado?
Varias. Una vez de niño me regalaron un tren eléctrico y yo vivía en el interior. En ese sitio no se regalaba nada para la Navidad y para todos los otros niños era algo sorprendente. Otra fue, una vez que pasé en Cleveland, Estados Unidos. Yo era como el regalo de Navidad para esa familia y me divertí mucho. Había mucha comida y mucha nieve para jugar.
17. ¿Y la peor?
No recuerdo. Mi familia nunca ha tenido peor Navidad. Siempre nos reunimos y recordamos al que se murió y festejamos por el que nació.
18. ¿Lo han piropeado?
Sí, pero no por bonito. Siempre me dicen ¡qué inteligente!, me han dicho que yo sería un papá muy bueno o que quisieran encontrar un marido como yo.
19. ¿Tiene hijos?
No tengo, pero crié a un sobrino que es como mi hijo. Se llama Fabián.
20 ¿Por qué no se ha casado?
Esa misma pregunta me la hicieron cuando tenía 27 años y no estaba en eso, cuando tenía 40 años me lo preguntaron y no creía en eso, me lo preguntaron cuando tenía 50 años y no lo veía necesario. Ahora me lo preguntas y respondo que la he pasado tan bien sin eso, que bueno... A los 16 años yo me dije ¡Voy a ser feliz en esta vida! Y en ese proyecto de felicidad no entró casarme y estoy bien.
21. ¿Cuál ha sido su mayor satisfacción como educador?
Que me entere por terceras personas, que algunos exalumnos manifestaron que yo fui el mejor profesor. En la calle me saludan y me lo dicen, eso me da una alegría muy, muy inmensa.
22. ¿Y como folclorista?
Introducir conceptos nuevos, como que los dueños del folclore no somos los folcloristas, si no el pueblo.
23. ¿Qué trastadas le ha pasado en Hecho en Panamá?
Nos hemos ido a lugares muy lejanos y cuando llegamos nos dimos cuenta que nos fuimos sin cassette y hasta sin cámaras. Una vez estaba trepado en una canoa en tierra, para una presentación, y en lo que me senté, la canoa dio vueltas y me di muy duro en la columna. Me asusté mucho, porque pensé que me había quedado inválido.
24. ¿Cómo cree que se celebraría el centenario de la República de manera perfecta?
Primero hay que quemar todos los fuegos artificiales. Lo principal es concienciarse de que nuestra patria es como nuestra madre y tenemos que sentirnos parte de ella, y que muchas veces se nos olvida defenderla. Pero sin golpes, si no sintiéndonos orgullosos de ella.
25. ¿Playa, mar, río, lago o piscina?
La playa. Viendo el mar me relajo muchísimo.
26. ¿Cuál es la canción típica que mejor recuerdos le trae?
Sentimientos del alma, ya que cuando la canto todo el mundo me acompaña a su ritmo.
27. ¿En la balanza de la vida qué debe estar primero, el trabajo o la familia?
Debe ser la familia, si la tienes, porque tienes un compromiso con ella. Pero sí creo que nacemos para trabajar, o sea que uno de los primeros valores que debe tener un individuo es el trabajo.
28. ¿Qué le gusta más dar clases en la universidad o en la secundaria?
En la universidad, ya que el nivel con que nos llega la gente a clases es mayor y se controla mejor la disciplina. El contenido es más elevado.
29. ¿Por qué no en la secundaria?
Tal como la tiene este país, son más como correccionales o guarderías. Están muy malogradas, parecen centros de recolección de jóvenes maltratados.
30. ¿Qué piensa del machismo?
Es un vicio que conlleva a que en nuestros países se pierda la opinión de las mujeres.
31. ¿Cuál es su mayor virtud?
Tolerancia.
32. ¿Sabe decir chiste como su hermano Andrés?
Claro que sí. No sólo yo, sino mis otros hermanos. En una reunión de familia es un chiste tras otro.
33. ¿Si tuviera que pintar un cuadro que representara a Panamá de qué lo haría?
De los muchachos del nueve de enero.
34. ¿Cuándo piensa dejar de hacer Hecho en Panamá?
Mientras la vaca de leche se ordeña. Mientras me paguen por hacerlo lo seguiré haciendo.
35. ¿Le gusta cocinar?
Sí y lo que mejor me sale son las carnes y las ensaladas.
36. ¿Ha tenido algún problema como educador en una escuela?
Una vez siendo muy joven, vi a un estudiante sacándole una copa de mi carro en Chiriquí y le dije al director. Me dio mucha pena porque expulsaron al alumno.
37. ¿Cómo son sus clases?
Hago las clases con los estudiantes. Puedo tener todo hecho, pero construyo todo con los muchachos. Evito que lancen expresiones de antinacionalismo que rebajen nuestra autoestima.
38. ¿Cuál es su deporte favorito?
No practico, pero soy fanático de todos los deportes. Pregúntame los que quieras.
39. ¿Cuál es el mejor atleta de todos los tiempos?
Siempre me ha fascinado Roger Maris.
40. ¿Qué opina del reggae?
Hay que prestarle más atención, hay que impulsarlo, apoyarlo, para que mejore la calidad. En el reggae se puede decir muchas cosas como en las cantaderas, pero por estar molestándose entre ellos no se logra mejores productos.
41. ¿Cómo haría una película para exaltar los valores nacionales?
Usaría un ballet y haría una coreografía sobre el nueve de enero. Es lo más puro que ha habido en defensa del amor patrio y en torno a eso se da un montón de valores que se podrían utilizar.
42. ¿Cuál es la mejor provincia para descansar?
A mí me encanta Bocas del Toro, para descasar y para todo.
43. Un mensaje para los jóvenes panameños
Que sean conscientes que ser jóvenes conlleva muchas cosas que no se aprecian aquí en Panamá, que se está jugando un poco con la juventud de ellos, que les están negando derechos que se han ganado a través de los siglos con mucha sangre. Los educadores tienen que aprender a respetar a los muchachos y muchachas, para que se den cuenta que la juventud es una maravilla. |