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MENSAJE
El burro bueno y el burro malo

Redacción
Crítica en Línea
Había una vez dos burritos que eran amigos. Uno de ellos era paciente, amistoso y servicial. El otro era egoísta, envidioso y aprovechado. Un día el dueño de ambos burros les dijo que al día siguiente saldrían de viaje llevando una gran carga, y que debían descansar bien esa noche. El burro malo fue al patio a ver qué tal era la carga. Vio una cantidad de saquitos de sal en un lado, y en otro vio una gran bolsa que contenía esponjas. El burro pensó que la carga de sal sería muy liviana por ser pequeña, y que las esponjas serían pesadísimas por ser tan grandes. A la mañana siguiente se levantó primero y se echó al lomo la carga de sal. Para su consternación vio que su carga era sumamente pesada, mientras que su compañero, el burro servicial, llevaba una carga voluminosa, pero livianita. A poco andar el burro malo convenció al bueno que cambiaran de carga, porque -decía él- le daba pena que su compañero llevara una carga tan grande y pesada. El burrito bueno se dejó convencer de las palabras zalameras del otro y cambiaron las cargas. Ahora era el burro malo el que se burlaba y reía de la tontera de su compañero, que sufría bajo la carga de sal. En eso llegaron a un río. Al cruzarlo, la sal se derritió casi toda, y se alivianó, mientras que las esponjas absorbieron tanta agua que se tornaron muy pesadas. Bajo tanta carga, el burro malo se hundió en las aguas y pereció ahogado. Esta es una de esas historias para niños que tienen enseñanzas para grandes: la envidia y la codicia siempre traen la ruina y la muerte, al que las practica. El que engaña y estafa porque quiere ser más que los demás, el que pasa por encima de la moral y la justicia porque quiere acumular riquezas, el que vive tratando de echar su carga sobre otros para librarse de la suya, siempre acarrea su propia desgracia. Llevemos a Cristo en nuestro imperfecto corazón, para que Él ponga en nosotros la justicia, la limpieza y la rectitud. Porque Cristo, sólo Cristo, hace de nosotros personas limpias y justas.
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