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Imposibilitado de por vida por brutalidad policial

Redacción
Crítica en Línea
Un acto de brutalidad policial le costará a la Policía Nacional 209 mil balboas, luego que un agente de ese servicio de seguridad pública le propinara un golpe con la vara de reglamento a Diego Lobón, quien perdió el ojo izquierdo, quedando imposibilitado para trabajar. Han pasado cinco años de este hecho, ocurrido el 16 de octubre de 1994. La Sala Civil de la Corte Suprema de Justicia condenó a la Policía a pagar dicha suma por la acción represiva del agente Alfredo Sugar Cerrud, quien fue condenado a 30 meses de prisión. Es la primera vez que el Estado es condenado a pagar una indemnización a un ciudadano afectado por la brutalidad policial. Sin embargo, Carlos Barés, director de la Policía Nacional, alega que no hay dinero para pagar, mientras que Lobón, considera que esas declaraciones son una muestra de violación a los derechos humanos. Diego Lobón, padre de tres hijos (dos niñas y un varón), tiene que hacer colectas familiares para comprarle los uniformes y demás útiles escolares a sus hijos, para que puedan asistir a la escuela y para darles de comer. Lobón vive en un área marginada en el sector de Nueva Libia, límite entre San Miguelito y Alcaldedíaz. La víctima de la brutalidad policial ha pasado los cinco años más desastrosos de su vida, y los ha calificado como una "fuerte lucha por la sobrevivencia", donde en algunos casos ha intentado quitarse la vida. "Yo he pasado muchos problemas, por eso intenté quitarme la vida, había veces que no podía darle la comida a mis tres hijos, porque nunca he pensado en robar o llevarme lo ajeno", agregó. Diego es cocinero de profesión, pero desde hace cinco años no ha podido ejercer más este trabajo, porque de su ojo brotan constantemente secreciones, y dentro de una cocina, esta situación es antihigiénica. Trató de probar suerte en la construcción, pero también tiene impedimentos ante el peligro de una fuerte infección en su ojo afectado. "Antes de perder el ojo, devengaba entre 1,000 y 1,500 balboas por mes, por eso siento que se hace justicia con esta indemnización", enfatizó. Lobón fue agredido en la subestación de Policía de Nueva Libia, cuando acompañaba a un vecino para servir de testigo en un caso, y por tan sólo ser de piel oscura, el agente Alfredo Sugar adujo que era un delincuente, lo esposó y le dio varios toletazos en la cara y uno lo alcanzó en el ojo izquierdo. Diego hizo un llamado a la presidenta Mireya Moscoso y a Carlos Barés, para que hagan efectivo el pago que ya ha sido ordenado por la Corte. De acuerdo a Nora de Sánchez, abogada de Lobón, hay un acuerdo con el asesor financiero del Ministerio de Gobierno, Fernando Núñez Fábrega, para efectuar tres pagos, B/.70 mil por año, para cubrir la indemnización. La abogada considera que el fallo de la Corte marca un precedente, para que se haga justicia por los cientos de casos de personas que han resultado afectadas en hechos de brutalidad policial.
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