Pusieron fin a su vida con un tiro que le entró por el cuello y le salió por la cabeza.
Yoni Jiménez, de 19 años, sintió-presuntamente-el frío y la oscuridad de la muerte después que le dispararon en los primeros minutos de la madrugada de ayer, lunes.
El cuerpo de Jiménez cayó inerte en medio de un charco de sangre en el edificio Villa Marta, ubicado detrás del centro comercial La Doña, en la 24 de Diciembre.
La detonación despertó a los inquilinos del inmueble, quienes quedaron sorprendidos cuando vieron a poca distancia de las escaleras el cadáver de un hombre, cuyo rostro-hasta ayer- era desconocido por ellos.
Los moradores alertaron a las autoridades y al lugar llegaron unidades de la Policía Nacional, de la PTJ y funcionarios de la Fiscalía, quienes levantaron los restos de Jiménez.
En la escena del crimen se encontraron los documentos personales de Jiménez y dinero en efectivo.
El hoy occiso era oriundo de Tolé, Chiriquí, y vestía uniforme parecido a los que usan los guardias de seguridad. Se presume que el móvil fue robo y hay un famoso delincuente señalado como sospechoso, quien al cierre de esta edición no había sido capturado.