OPINION

CUARTILLAS
Hugo

linea
Por Milcíades Ortiz Jr.
Catedrático

¿Cómo habría sido Hugo Spadafora ahora, con más de sesenta años de edad? Esa fue la pregunta que me hice con motivo de cumplirse diecisiete años de su salvaje asesinato, por manos de los militares dictatoriales.

Tuve con el Dr. Spadafora varios contactos, conversaciones y compartimos los deseos de mejorar a Panamá y el mundo.

Conocí a Hugo cuando era director médico de Colón e impulsaba la Integración de Salud. Como jefe era receptivo a las nuevas ideas y daba respaldo para realizarlas. Era enemigo de la burocracia y los engorrosos trámites que obstaculizan la realización de proyectos.

Cuando fue viceministro de Salud mantuve mayor contacto con él. Lo ayudé a organizar su libro sobre su experiencia guerrillera en Guinea Bissau, Africa. Corregí los originales del texto por naturaleza, aunque confieso que fue un trabajo fácil. Hugo era un escitor, un ensayista polémico y valiente.

Mientras hacía su libro me contó que era “un come libros cuando estaba en el Instituto Nacional”, y yo un dirigente de segunda línea en los movimientos estudiantiles.

Fue en la Universidad de Bologña, Italia, cuando Hugo es atraído por las ideas revolucionarias y de cambio social.

De regreso a Panamá desde el Africa, se une a la gente que lucha contra el golpe militar, llevándoles medicinas y curando heridos. Así lo detuvo la Policía. Y mantuvo con Torrijos horas de conversaciones en su celda.

Parece que Omar lo convenció plenamente, porque de allí en adelante fue un torrijista convencido. Precisamente esa posición causó mi alejamiento de Hugo.

Yo fui quien metió a Hugo Spadafora en la aventura de dirigir la Brigada Victoriano Lorenzo, que combatió en Nicaragua contra la dictadura de Somoza. Como periodista inventé un nombre y un grupo para aglutinar a los jóvenes panameños que querían combatir la dictadura en Nicaragua. Le dije a Hugo que él podría encargarse de eso, “porque ya tenía experiencia en Africa”.

Luego de llegar lleno de gloria, discutimos varias veces. Yo no aceptaba que Torrijos fuera un líder, porque sociológicamente nunca había estado en la oposición para confirmar eso. Hugo sí creía que Torrijos era un líder. Por eso dejamos de vernos.

Antes le había sugerido que se convirtiera en un ejemplo para los jóvenes panameños, pero Hugo creyó que eso afectaría el “liderazgo” de Torrijos.

El último sueño de Hugo fue querer unir a los dos dirigentes panameños para buscarle mejores rumbos a la nación. Creía que Omar y Arnulfo podrían unir voluntades, pensando en mejores días para la Patria panameña.

Luego de la muerte de Omar, Hugo se quedó sin “líder” pero siguió con su idealismo buscando la justicia. Por eso se enfrentó a Noriega y su narcotráfico, lo que le costó la vida.

Creo que Hugo tuvo dos grandes decepciones en su vida. Primero, ver que los sandinistas que apoyó le hicieron daño a Nicaragua con su comunismo. Segundo, darse cuenta que los militares estaban destrozando a Panamá y no eran revolucionarios.

 

volver arriba 

 

 

linea
linea gris

| Primera Plana | Portada | Nacionales | Opinión | Económicas | Mundo |
| Deportes | Provincias | Variedades | Sucesos | Sociales | Ediciones Anteriores |
| Buscador de Noticias | Clasificados Epasa |



bandera de Panama
Ciudad de Panamá
Copyright © 1995-2002 Crítica en Línea-EPASA
Todos los Derechos Reservados