Clare Kaman Roberts, presidente de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA, se comprometió ayer en Washington con un grupo de panameños a luchar para que en Panamá se alcance una real libertad de expresión, aceptando el hecho de que actualmente no se vive un clima adecuado para el libre ejercicio del periodismo en el país ni hay libre acceso a la información.
Roberts, quien es originario de Barbados, al final de la audiencia que la CIDH concedió al diario Panamá América y a un grupo de panameños comprometidos con el tema de la libertad de expresión que "pueden estar seguros que la Comisión les apoyará, y tratará de alcanzar la real libertad de expresión en Panamá".
Las palabras del comisionado Roberts surgen mientras se mantiene a varios periodistas procesados penalmente, y los querellantes son funcionarios que se sienten ofendidos por las noticias publicadas.
Uno de estos casos, expuesto ayer ante la CIDH, es el del magistrado Winston Spadafora, quien mantiene una demanda de 2 millones de dólares contra el diario Panamá América y los periodistas Jean Marcel Chéry y Gustavo Aparicio, quienes publicaron para el rotativo la historia sobre la construcción con fondos públicos, de una carretera que beneficia a una finca de descanso del magistrado.
La delegación panameña estuvo integrada por Octavio Amat, director del Panamá América, quien habló del acoso judicial contra periodistas; Guido Rodríguez, delegado especial de la Defensoría del Pueblo para la libertad de expresión, y Miguel Antonio Bernal, catedrático y luchador por la defensa de los derechos humanos en el país.