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EDITORIAL
Poco caso a disposiciones ministeriales
A pesar de que el Ministerio de Comercio e Industrias anunció estrepitosamente de la rebaja de la gasolina, diesel y gas licuado, la medida no ha hecho ningún efecto entre los expendedores del carburante ya que los precios de esos artículos se mantenían fijos sin alteración alguna.
El MICI ordenó una rebaja en la gasolina que debió ser por lo menos en 21 centésimos de balboa, pero nadie acató esa disposición legal que le da un respiro de alivio a los consumidores que se quejan de la alta carestía de la vida.
Panamá pareciera ser un país sin autoridades porque las mismas ordenan una cosa pero nadie les hace caso y actúan como les viene en gana a los comerciantes. En el caso de la gasolina, ya es una rutina y tenemos otro ejemplo, que un ministro se la pasó vociferando que no permitiría el cierre de calles durante las cotidianas manifestaciones citadinas, pero a este tampoco le ponen cuidado.
A sólo 48 horas de haber decretado la reducción del precio de la gasolina, en la gran mayoría delas gasolineras estaba vigente el mismo precio y en las restantes no bajaron al precio convenido y se limitaron a conceder una rebaja de unos cuantos centésimos de balboa, lo que representa una burla para los usuarios y el Gobierno, ya que este último no tiene ninguna fuerza coercitiva para hacer cumplir las leyes.
Uno de los principales distribuidores de combustible dijo a la televisión, con gran cinismo, que cuando ocurre el alza de la gasolina tiene que aprovecharse porque él es comerciante y trató de justificar sin éxito la demora de varios días en vender los derivados del crudo a un precio menor. Ese es el criterio monopolístico de muchos de los dueños de bombas expendedoras de gasolina a quienes ninguna autoridad les ha hecho respetar las leyes, ya que el oligopolio lo están "investigando" desde el mes de enero.
Este asunto de los dueños de bombas de gasolina puede motivar a que haya una desobediencia general de los comerciantes que venden al detal y que ignoran las disposiciones emanadas del Ministerio de Comercio e Industrias porque su acción es incolora y carente de fuerza. Asimismo, nadie vigila la rebaja en el gas licuado, kerosene y el diesel, ya que los comerciantes asiáticos de tiendas de abarrotes se hacen de la vista gorda cuando se trata de una venta más barata. Pero el Ministro que no sale de su oficina refrigerada, no se percata de esta situación porque no le afecta y parece vivir de la fantasía mientras que a este pueblo lo agobia el alto costo de la vida.
Es lamentable que tengamos un país sin autoridades competentes que sepan hacer respetar las leyes que emiten para beneficio del pueblo. El MICI debe "ponerse las pilas" porque de lo contrario esa instancia superior, la CLICAC y todos los organismos encargados de hacer justicia, pasarán a la historia con más pena que gloria.
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PUNTO CRITICO |
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