Saludos amigos y amigas del béisbol, bienvenidos a otra jornada de la pelota criolla, hoy en el inicio de semana con la mirada puesta a los "play off" de las Grandes Ligas, con unos Rockies encendidos, apuntando a los Filis y unos Cardenales que prometen sacar chispas con los Dodgers, en una serie de mánager, de viejos zorros, que sin lugar a duda dictarán cátedras cuando se pongan cara a cara (LaRussa y Torre).
Hoy, en el inicio de semana, también apuntamos a una selección nacional de béisbol juvenil que regresa con las manos vacías, tal y como se había comentado en este mismo espacio deportivo. Un equipo sin líder, sin identidad, sin pitcheo y con un cuerpo técnico que trabajó con las uñas, sin el respaldo que debiera tener y con la pobre y odiosa postura de una entidad gubernamental que no sabe lo que tiene en sus manos.
Me refiero a los muchos instructores que tiene Panamá de béisbol, pagados por el Gobierno, y que ninguno haya estado en la preparación con el equipo en la capital. ¿Dónde están? ¿Mucho trabajo?
Hoy vamos a mirar hacia adelante, el capítulo de la pelota juvenil queda cerrado y ahora es turno de apuntar a la selección mayor que viajará al torneo de béisbol de los Juegos Bolivarianos en Ecuador, próximamente.
Ya se ha designado a Aníbal Reluz como el mánager de la selección nacional, una buena distinción de parte de la Federación Panameña de Béisbol, pero ahora falta crear un grupo alrededor que sirva de apoyo al mánager y no solamente sea un ente decorativo y sin funciones, sino un brazo de apoyo, un aliado y un ejército en práctica, todos conocidos, los instructores del Gobierno que siguen durmiendo el sueño eterno de la botella de cristal.
Nuevamente un llamado de apoyo a Alexis Batista, el director técnico de PanDeportes que fue un gran atleta, pero como dirigente está dejando serias dudas de su capacidad y funcionabilidad, sobre todo, cuando se está en aire acondicionado, bajo la sombra y no se supervisan las funciones de sus colaboradores.
Hoy es lunes de esperanza, de inicio de semana, llega la selección juvenil abatida con un grupo de peloteros con talento, nuevos, gemas provinciales que pudieran mejorar o quizás muchos se despidan de su majestad el Béisbol y se dediquen a otras cosas.
¡Viva el béisbol!