Las especies de vida silvestre y la fauna que están en peligro de extinción tienen una nueva esperanza con la reforestación. Las áreas degradadas por el paso de la ganadería, las quemas y la ausencia de vegetación en las zonas próximas a los manglares y áreas protegida son parte del daño que ha provocado la mano del hombre.
Angélica Vargas, es una residente en la comunidad de Chorcha que agarraba su machete y se iba a buscar leña o a cortar cualquier árbol que le sirviera para algún oficio doméstico, sin pensar el daño que ocasionaba al ambiente.
Ahora sabe que cuesta más reforestar que talar. Al formar parte de las 15 personas en la comunidad de Chorcha distrito de David que les correspondió hacer los viveros para reforestar las 50 hectáreas de pajonales que están en el Centro de Investigaciones forestales de la Autoridad Nacional del Ambiente (CIFO), localizada atrás de la facultad de agronomía de la Universidad de Panamá.
La experiencia que obtuvo Angélica Vargas, Omar Atencio y otros miembros de esta comunidad cuando recogieron semillas de árboles nativos propios de esta región para producir los plantones que ahora están sembrados.
Daniel Muschett, gerente de la sección de Manejo y Sección Ambiental de la Autoridad del Canal de Panamá, explicó que en el estudio de impacto ambiental y la resolución que aprobó la ampliación del Canal de Panamá, establece que se debe reforestar el doble de las áreas afectadas por las obras de infraestructuras en la ampliación.
REFORESTACIÓN
Karina Vergara de la sección ambiental de la ACP, indicó que en todo el país se han reforestados 415 hectáreas de terreno en el Parque Chagres, Camino de Cruces, Alto de Campana, parque Omar Torrijos, Parque Nacional Volcán Barú y el CIFO.