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Un tribunal chileno inició ayer un proceso penal contra los invidentes españoles que se vieron involucrados en una adopción irregular de un bebé de tres meses, a quienes acusó de infringir la Ley chilena de Adopción de Menores.
La resolución fue adoptada por la jueza del 16 Juzgado del Crimen de Santiago, Rosa María Pinto, tras interrogar a Francisco Gil Acosta y María Mateo Báez, quienes cumplían hoy su quinto día de detención en cárceles de Santiago.
La jueza estableció que la pareja infringió el Artículo 41 de la Ley de Adopción, que fija una pena de "presidio menor" a quienes obtengan "la entrega de un menor para sí, para un tercero o para sacarlo del país, con fines de adopción". El presidio menor en Chile se considera una pena entre 61 días y cinco años. |