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El panameño Roberto Vásquez lanza un zurdazo que aterriza en la boca del nicaragüense, durante el pleito del pasado viernes por la noche en el Gimnasio Roberto Durán.  |
El calor será mayor ahora que se acabó la pelea. Quizás habrá más fuego bajo del ring, que lo que se dio en el Gimnasio Roberto Durán el viernes por la noche. Enrique Clark de Síntesis Deportiva entrevista al mayor de los Márquez, don Eduardo, padre y entrenador del boxeador que fue noqueado en dos vueltas ante el panameño Roberto "Araña" Vásquez.
"Mire... me obligaron a pelear. Me ofrecieron cárcel y yo dije que no iba a quedar preso por no cumplir", dijo Márquez. Agrega además que no se le avisó con tiempo. "Sólo me avisaron en una semana... no sabíamos de la pelea", explicó.
Las palabras del mayor de los Márquez calleron como un cubo de hielo en la opinión pública. "Se me desmayó el muchacho en el Hotel, tuvo que rebajar muchas libras y no paraba de tener hipo...", sostuvo.
Crítica consultó al supervisor del pleito, Harmodio Cedeño y al promotor Rogelio Espiño para tener dos caras de la moneda. Cedeño aseguró que el día del pesaje se dieron dos violaciones de reglamentos. Uno a la Comisión de Boxeo de Panamá y otro al Consejo Mundial de Boxeo (CMB). Según explicó, Ray Márquez no asistió a la hora indicada al pesaje y sobrepaso el límte de tiempo estipulado para el pesaje por parte del Consejo Mundial de Boxeo que es de dos horas.
Espiño por su parte negó las acusaciones del mayor de los Márquez y dijo que había algo de mala fe del nica por sus comentarios en contra de su persona, desde que llegó a la ciudad de Panamá.
Márquez falló en el peso, pero recibió el visto bueno de la Comisión de Boxeo de Panamá y del Consejo Mundial de Boxeo a pesar de la violación de reglamento que concientemente reconoció el supervisor del pleito, Harmodio Cedeño. |