La violencia, el crimen y el narcotráfico se han tomado al distrito de Arraiján como "zona de ejecuciones criminales"; esta situación delicada ha traído como resultado un gran temor por parte de la población que se siente desprotegida ante la alarmante inseguridad por parte de los agentes de la seguridad pública, que guardan silencio y apatía ante la ola de crímenes por organizaciones criminales.
Para el presidente del Movimiento Proyecto 2000 de Arraiján, Luis González, los tentáculos del narcotráfico han vulnerado la institucionalidad de los cuerpos de la seguridad pública, por lo que su agrupación solicita una investigación de presunta "coimeadera", complicidad y silencio por parte de los agentes de la seguridad y grupos criminales que operan en nuestro sector.
En Arraiján se esta originando un fenómeno denominado "el código del silencio policial", el que consiste en darle la espalda a la población que clama seguridad y prevención contra el delito; sin embargo, las personas honestas y trabajadoras son llevadas a las estaciones policiales para supuesta verificación e investigación en la que los agentes policiales violan los preceptos fundamentales de los Derechos Humanos y de nuestra Constitución a todas luces.
Es muy lamentable y altamente peligroso convivir con esta ola de crímenes y de complicidad entre organizaciones criminales y agentes de la fuerza pública.
Nuestra organización Movimiento Proyecto 2000 de Arraiján, alega González, hace un llamado de alerta a las más altas autoridades del Gobierno central para que investiguen estos actos de corrupción que comprometen la seguridad y gobernabilidad del país.