Mientras disfrutaba de un momento familiar, al parecer por accidente, el norteamericano Michael Doyle, de 50 años de edad, fue tragado por las aguas de la playa La Barqueta en el distrito de Alanje (Chiriquí), pero cuando recibió ayuda ya había muerto, suceso que manchó de luto a toda una familia que disfrutaba de actividades turística en Chiriquí.
Durante el hecho, ocurrido cerca de las 2: 00 de la tarde de ayer, uno de sus hijos que estaba en el lugar, lo sacó del agua tratando de salvarle la vida, incluso lo trasladaron en un vehículo de la ANAM hasta el hospital regional de David, donde llegó sin signos vitales.
"De la playa hasta aquí son aproximadamente unos 30 kilómetros y cuando este paciente llegó aquí ya estaba sin signos vitales, y lo que se hizo fue que se sacó del carro para darle atención, pero había fallecido", aseguró el doctor Khayan Arias, subdirector médico del hospital regional de David, Chiriquí.