Hace más de dos meses, la Sociedad Chilena de Oftalmología hizo pública su preocupación por aparentes complicaciones derivadas de la denominada Operación Milagro, que promueven Venezuela y Cuba, para operar de cataratas y de pterigon, a unas 600 mil personas de escasos recursos económicos de América Latina.
Este proyecto, es impulsado en Panamá, a través del Despacho de la Primera Dama de la Republica y permitirá operar en Cuba, a miles de pacientes que no están cubiertos por la Caja de Seguro Social.
No obstante este loable esfuerzo gubernamental, alguien debería pronunciarse sobre las preocupaciones o medidas
preventivas que se están tomando en el país para afrontar los efectos postoperatorios.
El Director Medico de la Fundación Los Andes, de Chile Dr. José Ried, afirmó tener antecedentes de que en Jamaica, Bolivia y Brasil, los resultados de un programa igual , no fueron los deseados.
En Jamaica, por ejemplo, se habría suspendido dicho programa por el alarmante número de complicaciones postoperatorias. De las 60 operadas, tres quedaron ciegas y 14 con graves daños.
Según los especialistas, muchas dolencias oculares, necesitan controles periódicos y un estricto seguimiento luego de la cirugía.
Esto no se estaría cumpliendo en Operación Milagro, por el hecho de que las cirugías son efectuadas por médicos foráneos, impidiéndose una adecuada relación medico-paciente
Por lo tanto, el Ministerio de Salud deberá implementar un programa de seguimiento medico, a todos los pacientes beneficiados y evitar en lo posible, lamentables consecuencias a todas estas personas que con tanta esperanza han sido incluidas en la Operación Milagro.