Tres goles del marfileño Didier Drogba dio ayer al Chelsea la victoria 3-1 ante un Levski Sofía que, al final de la tabla del grupo A, ve cómo se complica su pase a la siguiente fase de la Liga de Campeones, mientras los del portugués José Mourinho se sitúan a la cabeza de la clasificación, gracias al empate del Barcelona en Bremen.
El Levski, tras la derrota ante el Barcelona en la jornada anterior (5-0), encaró el choque con la necesidad de anotarse la primera victoria en la Liga de Campeones, para poder así remontar posiciones en la clasificación y tener opciones de pasar a la siguiente ronda. Sin embargo, el Chelsea marcó las diferencias y se reafirmó como máximo rival barcelonista.
Los de Mourinho, crecidos tras la victoria ante el Werder Bremen (2-0), comenzaron presionando al conjunto búlgaro, que respondía con contragolpes que en más de una ocasión pusieron en alerta al meta checo Petr Cech. Especialmente incisivo se mostró Yovov, que a punto estuvo de adelantar a su equipo con un disparo desde fuera del área (m.9), primero, y con un lanzamiento de falta (m.32), después.
Cuando parecía que la primera mitad iba a terminar con tablas en el marcador, Drogba hizo gala de su astucia y aprovechó un rechace del meta búlgaro, Petkov, de un disparo Obi Mikel, para marcar el primero de la noche.