El Bayern de Munich, con un justo y merecido triunfo ayer en su visita a un Inter de Milán (0-2) muy menor ha dado un gran paso adelante para hacerse con la clasificación, y como primero, además de dejar KO a su teórico gran rival y que, ahora, ve complicarse enormemente el pase del turno.
La victoria del Bayern no tiene discusión alguna, pues además fue quien más la buscó. Lo que tiene discusión, y mucha, es el partido disputado por un Inter que en nada evidenció ser el líder de un campeonato tan potente y seguido como es el italiano.
Un Inter que mostró una pobre sensación, de juego y de imagen. Y es que, además, se despidió del terreno de juego con tan sólo nueve jugadores, por expulsiones del sueco Zlatan Ibrahimovic (m.58) y de Fabio Grosso (m.84); y ambas por juego violento.
El Inter, que volvía a apostar por Ibrahimovic y el argentino Hernán Crespo en ataque, estaba claro que era quien más se jugaba y con mayor presión salía, por aquello de la necesidad de un triunfo que le hiciera nivelar la derrota sufrida en la primera jornada en su visita al Sporting de Lisboa.
El peruano Claudio Pizarro y el alemán Lukas Podolski anotaron los goles de la gran victoria obtenida por el equipo alemán.