El presidente Martín Torrijos encabezó ayer la delegación de dirigentes gubernamentales, políticos y empresariales que asistieron a las honras fúnebres del empresario Alberto Motta.
Monseñor José Dimas Cedeño expresó pesar por la pérdida de un panameño que estuvo comprometido con el trabajo y el bienestar de su prójimo.
La ceremonia religiosa se desarrolló en la Congregación Kol Shearith Israel, ubicada en Costa del Este.
El primer vicepresidente de la República, Samuel Lewis Navarro, visiblemente conmovido, expresó que el legado más importante que deja este panameño lo constituye su doctrina de empresario emprendedor y padre abnegado protector de su familia.
La plana mayor de las distintas directivas empresariales del país dijeron presente en la despedida de quien es considerado el más representativo vanguardista en el mundo de los negocios en Panamá y Latinoamérica.