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SURAMERICA Cuatro muertos en choques entre tropas y campesinos

La Paz
AFP
El Gobierno y los sindicatos de Bolivia abonaban el camino al diálogo en Bolivia, auspiciados por la Iglesia católica, a pesar de la muerte la víspera de cuatro campesinos en choques con los militares y un corte de carreteras en vigor hace una semana. Mientras tropas y campesinos volvían a enfrentarse este lunes en el altiplano boliviano, con un saldo de cuatro soldados heridos a pedradas, el ministro de Gobierno (Interior), Guillermo Fortún, convocó al diálogo como "primera alternativa para evitar la confrontación". Dispuesto a sostener nuevas reuniones con el poder Ejecutivo, el dirigente de los cocaleros, Evo Morales, insistió no obstante desde el Chapare, 650 km al este de La Paz, en su oposición a la construcción de tres cuarteles militares en la zona con financiamiento de Estados Unidos. Morales, reveló que en la primera negociación con el gobierno, el pasado sábado, fueron allanados once puntos de los trece en conflicto.Además de las bases militares, los cocaleros se oponen al plan de eliminación total de los plantíos de coca del Chapare. Por otro lado el ministro de la Presidencia, Wálter Guiteras, anunció una probable negociación con dirigentes de la Confederación Sindical Unica de Trabajadores Campesinos (CSUTCB), bajo el auspicio de la Iglesia católica. A nombre del líder indígena, Felipe Quispe, el 'mallku' (cóndor en lengua aymara), Gonzalo Trigoso, asesor de la CSUTCB, manifestó la disposición de la dirigencia sindical de asistir a una negociación "pero en el marco de la problemática general del movimiento sindical" que incluye demandas de maestros, transportistas, comerciantes y campesinos cocaleros. El pedido campesino, que como sector se opone a las leyes de aguas y de tierra, se inscribe en el marco de convenios intersindicales, muy frecuentes en el país. En tanto, la Central Obrera Boliviana (COB) llamó a un paro indefinido en todo el país e instó a la movilización general. La Iglesia católica renovó por su lado este lunes sus pedidos de un cese de la violencia en Bolivia. "Con violencia no vamos a salvar al país; es preciso un mayor espíritu de acercamiento", afirmó monseñor Jesús Juárez, vicepresidente de la Conferencia Episcopal de Bolivia (CEB). La violencia de la semana pasada en el Chapare, 600 km al este de La Paz, se trasladó a los caminos del valle y el altiplano, donde las tropas intentan levantar la barricadas que interrumpen desde el lunes el tráfico en las carreteras que conectan el este con el oeste del país y conducen a Perú y Chile.
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