|
CARIBE Navieros se quejan de Megapuerto

El Nuevo Día
Puerto Rico
Los principales navieros de Puerto Rico no tienen intenciones de trasladar sus negocios al área Sur como parte del propuesto Puerto de Transbordo porque ya han invertido demasiado en San Juan y porque sus principales clientes están en el área metropolitana. De hecho, una de las principales interrogantes que tienen navieros de la industria de carga marítima que participaron en una mesa redonda con El Nuevo Día es si el Gobierno obligará a las compañías a mudar sus operaciones al nuevo Puerto como parte del proyecto propuesto. Así lo dijeron altos ejecutivos de las compañías de carga marítima Crowley American Transport, CSX Lines, Navieras de Puerto Rico y su filial San Juan International Terminal, Sea Star, Trailer Bridge, Harbor Fuel, y PR Lines quienes resaltaron que una movida como esa implicaría un aumento de un 200% en los costos de acarreo terrestre costo que posiblemente tendría que ser transferido al consumidor. Además las empresas, que juntas manejan sobre el 90% de la carga que al presente entra y sale de Puerto Rico, resaltaron la necesidad de que el Gobierno corrija las condiciones de deterioro que existen en las instalaciones portuarias de San Juan antes de estar pensando en invertir en un nuevo puerto. "¿Cómo los puertorriqueños pueden hablar de (un puerto de) transbordo cuando las facilidades que tienen al presente, en el puerto más importante de Puerto Rico, son un desastre?", apuntó Fernando Rivera, presidente de Harbor Fuel, en referencia a lo que pensarán los potenciales inversionistas del llamado megapuerto. RICHARD RODRIGUEZ, gerente de operaciones de CSX Lines, resumió los problemas como unos de división de terrenos, carreteras deterioradas y muelles en muy malas condiciones combinados con una falta de cooperación por parte de la Autoridad de los Puertos. "Hay una lógica básica que está ausente en la distribución del puerto (de San Juan) que lo hace completamente no-funcional y hemos tenido numerosas reuniones con Puertos, pero (los problemas) nunca se resuelven... simplemente parece que se siguen arrastrando eternamente", agregó el ejecutivo. El grupo, que coincidió en señalar que la falta de atención a los problemas del Puerto de San Juan datan de más de dos décadas, expresó preocupación sobre la posibilidad de que el Gobierno concentre todos sus recursos en el desarrollo del Puerto de Transbordo en el Sur y las condiciones continúen empeorando. "Sería bueno tener más apoyo del Gobierno y de la Autoridad de los Puertos, y que parte de esa enorme suma de dinero ($300 millones) que será invertida en el Sur llegase a San Juan", opinó John Emery, gerente general de Navieras. "Estamos a favor de cualquier cosa que ayude a Puerto Rico, apoyamos cualquier proyecto que sea bueno para nuestras industrias y nuestra economía, pero nuestra preocupación es que es muy difícil mover nuestra carga doméstica de San Juan... (por) el factor costo y porque todos los presentes tienen grandes inversiones aquí (en San Juan)", agregó Rivera. Según dijeron la mayor parte de la inversión en los muelles de la capital, tanto en mejoras permanentes como en mantenimiento, a venido de parte de las propias compañías. Navieras nada más ha invertido sobre $20 millones en sus instalaciones de Puerto Nuevo, según estimó Emery quién cuestionó el hecho de que la empresa perdería dicha inversión si tuviera que mudarse al sur. "La peor parte es que después de las inversiones que hemos hecho (en San Juan) el punto de vista del Gobierno es que no habrá compensación alguna en este tipo de transferencia (al sur): si estás interesado en mudarte al nuevo lugar, simplemente tienes que dejar lo que tienes (en San Juan) e ir a gastar más dinero allá", apuntó. La mayoría de los navieros que participaron de la discusión coincidieron en señalar la falta de información que tienen en torno al proyecto propuesto y cómo podría afectar sus negocios. Sólo uno de ellos, Bob Leith, de PR Lines, dijo que no tenía queja alguna sobre el proceso de planificación del Puerto de Transbordo y defendió el derecho del Gobierno de consultar o no a quien desee. "ESA (LA falta de información) ha sido la preocupación, no sólo de este grupo, también de otros grupos de los cuales no hablaré pero que también se encuentran en la misma situación, que no han sido consultados (en el proceso). Nosotros somos los jugadores y no hemos sido invitados al juego", dijo por su parte Rivera quién también preside la Asociación de Navieros. El borrador final del estudio de Frankel y el estudio preliminar del Cuerpo de Ingenieros están disponibles en la red en nuestra sección especial del megapuerto.
|