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Hace algún tiempo fue David, después Bocas del Toro, más tarde Colón, también Panamá, ahora nuevamente Colón, hoy Boquerón en Chiriquí, las protestas están a la orden del día y la respuesta del gobierno es la represión. ¿Será que vamos a convertirnos en un Estado Policía? ¿Qué significa vivir en un Estado Policía?
Para aquellos que lo ignoran, vivir en un estado policía, significa que quien ocupa la cúpula del gobierno, es quien determina con poca o ninguna alusión a los deseos de la mayoría de los gobernados quienes ocuparan los altos cargos de la burocracia estatal que generalmente queda en manos de los parientes, familiares, amigos y seguidores del régimen. Esta cúpula es nombrada para administrar la política nacional y para vigilar que esta se cumpla a través de una serie de leyes y decretos, que no son consultados con el pueblo.
Generalmente los responsables de aplicar estas leyes y decretos ocupan estos cargos no por méritos, si no porque son de confianza de los gobernantes. En un Estado Policía, todo aquel que protesta sea cual fuere su condición social o profesional, es potencialmente sospechoso y por lo tanto será inscrito en un archivo secreto que determina que no es leal al régimen.
Pero lo más triste en un Estado Policía, es que el que interroga hoy, puede ser mañana el interrogado y todo a través de un repentino cambio de jefaturas. Vivir en un Estado Policía, significa para cualquier ciudadano la pérdida de sus derechos civiles, no se puede protestar en las calles, no se puede hacer manifestaciones, no se puede fundar medios escritos, se impone la censura, la violación del domicilio, el derecho a transitar y la represión feroz que lleva hasta los golpeados, heridos y hasta muertos.
En un Estado Policía todo aquel que discrepe con el régimen está expuesto al arresto repentino, el ser raptado, y no dejar huellas en las diferentes agencias policivas, su teléfono intervenido, y hacerle "el seguimiento".
El gobernante de un estado policía exige unanimidad de criterio en los medios de comunicación social, a favor del gobierno, o dicho de otra manera periodistas, radio comentaristas, editorialistas todos deben estar ideológicamente disciplinados a favor del Gobernante.
El método a utilizar es primero a través del halago, la dádiva y cuyos resultados se ven cuando el ahora convertido en "un estómago agradecido" no tarda en alabar al régimen y denuncia tanto a familiares como amigos.
En un Estado Policía, cuando hay libertad, la misma se restringe, tildándola de exceso de libertad, se crea la policía política esa que se encarga de perseguir, emplear el terror psicológico, atormentar, castigar, son los especialistas en interrogatorios brutales a través de los límites de la resistencia humana.
En un Estado Policía a los gobernados se nos restringe la libertad civil y el derecho de reclamación no existe. ¿Lo que se dio en Colón, se repitió en Bocas del Toro, se dio el 9 de mayo en Panamá, se repite nuevamente en Colón y hoy en Chiriquí, será el inicio de un Estado de Policía en Panamá? Ojalá que no. |