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La economía de Trinidad y Tobago, país anglófono caribeño, mantuvo un desempeño favorable durante el año 2000, reveló ayer lunes un informe del Banco Central. El informe señaló que el gobierno del primer ministro Basdeo Panday se favoreció por los altos precios del petróleo, uno de los principales productos de exportación del país, logrando 89,3% de ganancias por encima de lo proyectado.
La inflación creció 4% impulsada por un vigoroso sector no petrolero. Las reservas internacionales cerraron el año pasado en 1.890 millones de dólares, o el equivalente a 5,2 meses de importaciones, mientras que las reservas netas se ubicaron en diciembre en 49,1% más que en el mismo mes de 1999.
La balanza de pagos fue "muy favorable", a pesar de la merma de precios de las materias primas, con un excedente de 441 millones de dólares (5,5% del Producto Interno Bruto, PIB). Gracias a los altos precios del crudo, este país tuvo un excedente en el comercio de 1.200 millones de dólares, lo que disparó la cuenta corriente de 30,6 millones o 0,5% del PIB en 1999 a 990,6 millones o 12,4% del PIB en 2000.
El informe del Banco Central señala que en los últimos 9 años Trinidad y Tobago experimentó excedentes en la cuenta de capital del sector privado, sobretodo por la inversión extranjera en el sector energético. La economía doméstica superó el problema del cierre de industrias en discreción 4% el año pasado, lo que significa una expansión económica corrida por siete años consecutivos.
"El sector no energético de la economía se ha solidificado a un punto donde cada subsector tuvo crecimiento positivo", pero sobretodo los de producción de azúcar, que repuntó en 62% y el de refinería, que lo hizo en 18,1%. El año pasado no se encontraron nuevas reservas petroleras, y las exportaciones de crudo bajaron 5,7% para ubicarse en 19.2 millones de barriles anuales. |