El búnker construido en el Cerro Ancón durante la Segunda Guerra Mundial para el alto mando del Comando Sur, será rehabilitado con una partida superior a los $500 mil para operar como un centro de manejo de crisis del gobierno.
Desde el año 1999, cuando revirtió la totalidad de las instalaciones en custodia del Comando Sur, el túnel capaz de soportar un ataque con bombas nucleares, dejó de ser utilizado como sitio estratégico militar, por lo que su mantenimiento y limpieza se canceló.
El deterioro de las instalaciones es evidente. El polvo, moho y las filtraciones de agua del Cerro Ancón han pasado factura a las estructuras del vetusto búnker de 200 metros longitud ubicado en Quarry Heights.
A primera vista se observa un largo pasillo con salones de reunión en ambos lados con sus respectivos baños.
Desde la entrada, a 175 pasos de distancia, se llega a cuatro niveles de escaleras con 31 escalones cada uno. Un ascensor lleva directamente a 60 metros sobre el nivel del mar del Cerro Ancón.
A medida que se avanza, el olor a viejo y a humedad es más fuerte, allí no hay cabida para personas que sufren de claustrofobia. La oscuridad y algunas cucarachas en el piso acompañaron desde el principio y al final del recorrido.
El ministro Jimmy Papadimitriu aconsejó a los periodistas usar mascarilla para el recorrido, pero él mismo desatendió su consejo al igual que los agentes del Consejo de Seguridad, lo que daba a entender que ya estaban familiarizados con el ambiente del búnker.
En el lugar, Papadimitriu afirmó que una vez rehabilitado el túnel, el Consejo de Gabinete podría reunirse para tomar decisiones en caso de desastres naturales.
"Se utilizarían como sala de situación en caso de crisis o destrucción a causa de un desastre natural. No tiene nada que ver con ninguna sala o cueva contra bombas para proteger al presidente..esa noticia fue totalmente falsa", agregó.
Manifestó que la partida de $500 mil fue solicitada por el director anterior del Consejo de Seguridad, pero este monto podría ser reformulado por el nuevo director, Julio Moltó.
El rescate del túnel significaría además preservar una estructura con un valor histórico para el país, pero lo más importante, es que tendrá un uso distinto para el que fue construido.
DETALLES: SEDE
Con una longitud de unos 200 metros, el túnel tiene 40 recámaras, siete puertas blindadas y "sistemas a pruebas de espionaje", al no permitir la salida y entrada de ningún tipo de ondas, según destaca un documento referencial entregado a la prensa.