Tony Manh, de 40 años y residente en Nueva Gales del Sur, fue condenado con la pena de muerte por un tribunal de Vietnam, por tráfico de drogas.
Manh fue detenido en marzo en el aeropuerto internacional de Ho Chi Minh en posesión de 948 gramos de heroína, cuando se disponía a tomar un vuelo con destino a Sídney.