El presidente Martín Torrijos no quiere pasar pena ni hacer un papelón el sábado cuando sea lanzador de honor en el partido entre los "Mulos de Manhatan" y los Azulejos de Toronto, en el Yankee Stadium.
Para ello, el mandatario realizó ayer lanzamientos de calentamientos en el pequeño estadio de béisbol en el distrito de Pesé, provincia de Herrera, donde el Gobierno realizó una consulta del Programa de Desarrollo Comunitario para la Infraestructura Pública (PRODEC).
El mandatario sudó la gota gorda intentando instruirse con lanzamientos en recta, cambios de velocidad y curva.
Torrijos intentará borrar la mala imagen dejada hace algunas semana por el primer vicepresidente Samuel Lewis Navarro, cuando lució descontrolado en sus envíos al plato en el enfrentamiento entre la selección de béisbol de Panamá y un combinado de peloteros de la liga profesional de Japón.
Lewis Navarro abandonó la lomita de lanzadores con un conteo desfavorable de 5 bolas y cero strike. A pesar de su descontrol, el Canciller es uno de los coach de lanzadores del Presidente.
El jefe del Ejecutivo fue contactado directamente para el evento del sábado 22 de septiembre por el vicepresidente de operaciones internacionales de Mayor League Béisbol y Comisionado para América Latina, Lou Meléndez, como parte de la celebración del mes de la Herencia Hispánica.
El mandatario estará acompañado por el canciller Lewis Navarro; el director del INDE, Ramón Cardoze; el jefe de prensa de la Presidencia, Erick Rodríguez Auerbach; el embajador de Panamá en la ONU, Ricardo Alberto Arias, y el embajador panameño en Washington, Federico Humbert, y Jorge Eduardo Ritter.
Luego, el martes Torrijos expondrá en la 62 Asamblea General de Naciones Unidas.