Los narcos colombianos y de otras nacionalidades han logrado cédulas panameñas con un mecanismo sencillo: depositar $150 mil en el Banco Nacional de Panamá para demostrar su solvencia económica.
Los últimos casos fueron los de José Nelson Urrego y Pablo Rayo Montaño, que se registraron durante la administración arnulfista.
La solicitud de visa de José Nelson Urrego Cárdenas fue aprobada en noviembre de 2003 por Javier Tapia, en su calidad de subdirector de la institución.
Según Tapia, la documentación estaba en regla, y en el récord policivo que presentó Urrego no había ningún antecedente penal.
Durante el régimen militar, también se expidieron cédulas, pero con suplantación de identidades a favor de los miembros del Cartel de Medellín, Pablo Escobar Gaviria y Jorge Luis Ochoa.
El narco cubano-americano también tuvo cédula panameña. Cuando el año pasado se desmanteló la organización de Pablo Rayo Montaño, también se detectó que otros miembros de su organización tenían cédula, entre ellos, Jaime Micolta Hurtado, Beatriz Micolta Hurtado, Domingo Micolta Hurtado, Raquel Micolta Beluche y Yenny Rodríguez Micolta.