|
EDITORIAL
Paros y huelga
La situación generada tras la separación del director de la Caja del Seguro Social mantiene convulsionada a la capital y varias provincias. Los sectores gremiales y sindicatos que respaldaban a Juan Jované, han convocado a una huelga nacional para el próximo martes.
Entendemos y comprendemos el derecho a huelga que tienen los sectores del país, pero lo que resulta incomprensible es, que previo a esa convocatoria, se opte por paralizar las labores educativas en los colegios públicos y la atención médica en las dependencias del Seguro Social.
Por la propia situación económica que atraviesa la nación, no es conveniente que estemos paralizando las actividades diarias, que a la postre sólo servirá para hundirnos más en el hueco en que estamos.
Da la impresión que existe una locura colectiva, tanto del gobierno como de los grupos pro-Jované, donde la consigna es vencer al enemigo a como de lugar, sin importar los costos que esto represente para Panamá.
Hasta ahora no se escucha una voz sensata en ninguno de los bandos. La Iglesia Católica, que sería la más indicada para llamar a la cordura, parece observar a distancia las escaramuzas de lado. Urge que alguien tome iniciativas tendientes a bajar la presión existente en la nación, sobre todo cuando hay sectores que promueven irresponsablemente un denominado "huracán revolucionario".
Vale cuestionar también la actitud de las fuerzas políticas, que han adoptado la posición cómoda de ver los toros desde la barrera, observando cómo se desgasta el gobierno con el tema del Seguro Social, sin tomar en cuenta que se trata de un problema nacional, que nos afecta a todos.
Lo recomendable frente a la crisis es que tanto el gobierno como los grupos que respaldan al separado director de la Caja recuperen la cordura, pues de lo contrario el país se encamina hacia el harakiri.
|
PUNTO CRITICO |
 |
|