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Un hombre que se había ganado la enemistad de las dos pandillas más conocidas de Dinamarca murió el miércoles al explotar una bomba en su coche, cuando salía del hospital donde había estado recibiendo tratamiento.
La policía identificó a la víctima como Mickey Larsen, de 32 años, quien tenía vínculos con las pandillas Angeles del Infierno y Bandidos, a las que se considera conectadas con el crimen organizado, particularmente drogas y prostitución.
La policía dijo que Larsen había estado visitando el hospital para un tratamiento de fisioterapia, mientras cumplía una sentencia de ocho años de cárcel por intento de asesinado.
"Estaba en malas relaciones con pandilleros y criminales, tenía muchos enemigos", dijo el inspector Joergen Bro.
La bomba explotó cuando Larsen salía en su coche del estacionamiento del hospital Glostrup Hospital, a 15 kilómetros de Copenhage. |