|
Como era de esperarse, los Estados Unidos volvieron a la vieja práctica de aplicar el veto en el seno del Consejo de Seguridad, al no estar de acuerdo con una resolución de condena contra Israel. El motivo principal: el destierro de Yasser Arafat, máximo dirigente palestino.
El mundo árabe criticó el veto de Estados Unidos, pues se considera que la potencia norteña debe mantener un papel conciliador y la actitud de John Negroponte, el embajador de Washington en la ONU, parecía favorecer a Israel.
Arafat, a pesar de su pasado extremista, de haber formado parte de grupos terroristas que buscaban el reconocimiento de un Estado palestino en Medio Oriente, sigue manteniendo un papel protagónico en el escenario global.
La cuestión de Israel y Palestina debe tratarse con sumo cuidado. Igualmente, consideramos que el veto de EEUU tuvo razón pues los árabes no quisieron condenar igualmente a los grupos terroristas como Hamas y el Yihad, que han matado a muchos civiles inocentes en Israel.
De parte y parte, hay culpa. Ojalá haya mejores actitudes para rescatar el plan de plan, antes de que la muerte de Arafat convierta al Medio Oriente en un polvorín mucho peor de la situación actual. |