|
Flirtear con los colegas, intrigar contra el jefe y chismear sobre los compañeros de trabajo son algunos de los usos más habituales del Instant Messenger (IM) en las oficinas, según un nuevo sondeo publicado el lunes.
El intercambio de mensajes rápidos con otros usuarios de Internet se ha convertido en el pasatiempo más popular en el trabajo.
Al igual que pasó con el correo electrónico hace unos años, las empresas han introducido ahora la tecnología IM para que los trabajadores de las grandes compañías puedan conversar de forma rápida y barata. Sin embargo, la popularidad del IM tiene sus inconvenientes, dicen los expertos.
Como muchos usuarios creen que no pueden ser vigilados por el jefe, envían libremente mensajes que van desde crueles comentarios sobre el pelo de un colega a información delicada sobre importantes proyectos corporativos.
"Las empresas realmente no vigilan el intercambio de mensajes instantáneos", dijo Nigel Hawthorn, director europeo de mercadotecnia de Blue Coat Systems, una firma de seguridad en Internet que realizó el sondeo entre 300 compañías de Estados Unidos y Gran Bretaña, los dos mercados de IM más importantes del mundo. |