A veces los niños o los adolescentes prueban las drogas en un intento de encajar y de ser aceptados en su grupo de amigos. O pueden probarlas simplemente por curiosidad o por aburrimiento. Una persona puede consumir drogas ilegales por muchos motivos diferentes, pero lo más frecuente es que lo haga para evadirse de la realidad durante un tiempo. Si una persona está triste o preocupada por algo, las drogas pueden hacer que -temporalmente- se sienta mejor o se olvide de sus problemas. Pero esa huída sólo durará mientras perduren los efectos de la droga.
Por descontado, las drogas no solucionan los problemas. Y el hecho de consumir drogas a menudo añade nuevos problemas a los que la persona ya tenía en primer lugar. El hecho de consumir drogas puede llevar a una persona a volverse dependiente de las drogas, o adicta. Esto significa que su cuerpo se ha acostumbrado tanto a la presencia de la droga que no puede funcionar sin ella.
Una vez una persona se vuelve adicta, le resultará muy difícil y muy duro dejar de consumir drogas. Dejar las drogas puede desencadenar síntomas de abstinencia, tales como vómitos, sudores y temblores.
Una persona que consume drogas o está utilizando medicamentos inadecuadamente puede:
- perder interés por los estudios.
- cambiar de amistades (empezar a salir con personas que consumen drogas).
- volverse variable, negativa o inquieta, o parecer preocupada constantemente.
- querer estar sola muy a menudo.
- tener dificultades para concentrarse.
- dormir mucho (tal vez incluso en clase).
- involucrarse en riñas o peleas.
- tener los ojos rojos o hinchados.
- perder o ganar peso.
- toser mucho.
- moquearle la nariz constantemente.