Si creíste que una escoba vieja o un balde usado era tan solo basura, te equivocaste.
Así salimos pensando todos los que disfrutamos la presentación, a la prensa, de "Stomp" que desde hoy hasta el 19 estará en escena en el Anayansi de Atlapa.
El "show", que presenta a ocho bailarines, te convence de que la música y el ritmo están en todas partes y solo hay que saber encontrarlos con una buena dosis de creatividad.
Por más de una hora de presentación, los protagonistas (seis hombres y dos mujeres) te sorprenden con una resistencia física admirable.
En una puesta en escena que combinan muchos elementos, especialmente la capacidad de llevar el ritmo con cualquier cosa que va desde el cuerpo mismo del bailarín hasta el sonido que produce arrastrar granos de arena con los pies o estrujar un cartucho sacado de la basura.
Artes marciales, algo de tap, algo de flamenco, malabarismo y muchísima creatividad son, evidentemente, lo que le da vida al espectáculo que además te roba la risa, pues la jocosidad no deja de estar presente comedidamente durante toda la presentación.
El escenario que a primera vista asemejaba a un viejo taller con tanques, cubos, cañerías, parte de autos y viejas señales de tránsito, se convirtió en un inmenso instrumento musical del que salían notas de cada esquina.
Entre los actos presentados, el que más aplausos robó fue el efecto visual producido con encendedores en medio de la oscuridad que demostró un alto grado de sincronismo y habilidad.
En fin, si tienes la oportunidad de verlo te darás cuenta de que incluso de la silla donde estás sentado en este momento, puede salir una contagiosa melodía.