El ministro de Economía y Finanzas de Haití, Ronald Baudin, destacó la importancia del respeto a la propiedad privada, mientras damnificados del sismo de enero que ocupan campamentos improvisados en Puerto Príncipe están amenazados de expulsión forzosa.
"Mientras tenemos que hacer todo lo posible para mejorar las condiciones de vida de la población, especialmente de aquellos que viven en tiendas de campaña, también tenemos que promover el respeto a la propiedad privada", declaró el ministro, quien también es presidente de la Comisión de Facilitación para la Reconstrucción del Centro de Puerto Príncipe.
Para el ministro, "la propiedad no es un freno para el traslado de personas sin hogar (a una vivienda) debido a que el Gobierno se ha comprometido a dar tierra cada vez que hay un proyecto serio de vivienda", subrayó.
Desde hace algunas semanas se incrementan las protestas de grupos sin albergues, que se concentraron frente a la oficina del primer ministro y frente al palacio presidencial para pedir "casas duras" (por oposición a las tiendas de campaña) y respeto a su "derecho al alojamiento".
Mientras, amenazas de desalojos forzosos llevaron al experto independiente de las Naciones Unidas sobre los derechos humanos en Haití, Michel Forst, a reiterar la semana pasada su petición de una moratoria sobre la expulsión de personas desplazadas de los campamentos improvisados situados en terrenos privados.
No se puede tomar ninguna decisión de desalojo de estas personas sin "una estrategia de reubicación ejecutada por el Gobierno", declaró.
DESPLAZADOS: LENTITUD - 1 MILLON 300 MIL
De los 135.000 refugios que se preveía construir hasta el verano de 2011, solo 10,000 fueron construidos, por la lenta descarga de materiales y del acceso legal a la tierra.