La Policía Nacional despidió con honores, ayer miércoles, al sargento segundo, post mórtem, Elvin Lezcano Pérez, quien murió el pasado 13 de septiembre, luego de enfrentarse a un grupo de delincuentes que había asaltado un comercio en el corregimiento de Nuevo Arraiján, distrito de Arraiján.
La ceremonia fue dirigida por el Obispo de la Diócesis de Chitré, Fernando Cresta Durán, quien hizo referencia a la situación de inseguridad por la que atraviesa el país. Agregó que actualmente no hay paz en las calles, pero que esa paz, que tristemente se ha perdido, hay que reconstruirla.
En la ceremonia estuvieron presentes familiares del sargento segundo Lezcano, a los que se les entregó la resolución de duelo por parte del Ministro de Seguridad, José Raúl Mulino.
Mulino indicó que "proteger y servir" es una filosofía, no un lema, por el riesgo en que los uniformados incurren, independientemente del rango que posean dentro de la institución".
Por su parte, el director de la Policía, Gustavo Pérez, indicó que esta es una profesión de muchos sacrificios, donde los policías tienen el principal deber de proteger y servir.
Después de la ceremonia, el féretro fue llevado a la subestación de Arraiján, donde laboraba el sargento segundo, Elvin Lezcano Pérez, allí sus compañeros le rindieron un homenaje.
LLEGA A SU PUEBLO
Tristes, impotentes y con un dolor evidente, familiares, amigos y compañeros de trabajo de Elvin Lezcano, el sargento segundo que fue asesinado mientras cumplía con su labor de proteger y servir, en Nuevo Arraiján, llegaron la tarde de ayer a la comunidad de Aguas Blancas en Penonomé donde hoy se realizarán las honras fúnebres.
Hoy, a las diez de la mañana, se le dará cristiana sepultura.