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EDITORIAL
Corrupción en la PTJ
No hay peor ciego que el que no quiere ver, reza el viejo adagio. Desde hace rato se vienen dando quejas de anomalías que se suscitan dentro de la Policía Técnica Judicial.
Pérdidas de expedientes, estancamientos en ciertas investigaciones, desvío de información y otros detalles raros forman parte del listado de señales de que "algo no anda bien" dentro de la PTJ.
El gusano de la corrupción también ha tocado las entrañas de la entidad que se supone, es la encargada de velar, porque se descubra la verdad de los crímenes.
Hasta ahora permanecen entre brumas las averiguaciones sobre asesinatos como el de Roque Pérez, Shannan Singh hijo y otros que no se resuelven y que forman parte de los casos inconclusos.
El Ministerio Público ha recibido una denuncia anónima por agentes y exagentes de esa entidad, que en cierta forma han confirmado lo que era evidente, pero que nadie se atrevía a decir: hay corrupción dentro de la PTJ.
La pregunta ahora es ¿quién está detrás de todo? ¿A quién le interesa que se oculte la verdad y por qué? La respuesta puede ser clara, pero de ella sólo se sabrá lo que se quiere que se conozca.
Lo objetivo ante la realidad es desarrollar una adecuada investigación imparcial para lograr correctivos. Lo preocupante de este tipo de crisis es que muchas veces se alimentan o se atiza el conflicto para promover reformas legislativas insustanciales cómo el cambiar quién nombra y quién destituye dentro de la PTJ.
Desde 1990 a la fecha, esas son el tipo de reformas que se promueven desde el Ejecutivo, la Procuraduría y el Organo Judicial. Se pierde la vista el bosque por contemplar los árboles.
A los altos cargos del Organo Judicial y el Ministerio Público parece que les preocupa más el controlar el nombramiento de la cúpula de la PTJ, que dotar a la institución de mecanismos que puedan profesionalizar al personal y prevenir la corrupción.
Sería conveniente preguntar si el Ministerio Público no realiza una auditoría de los expedientes que se levantan en la PTJ. Todo indica que no, porque si ésta fuera una práctica constante, se evitaría la tentación de desaparecer evidencias u ocultar expedientes.
Hace poco escuchamos al jefe del Ministerio Público afirmar que el crimen organizado se ha entronizado en la PTJ El actual procurador tiene siete años en el cargo.
¿Será que la mafia acaba de penetrar hace poco los estamentos de seguridad. O es que este problema es de vieja data?. Como van las cosas en Panamá ya no hay en quien creer. Todo esta podrido y nadie hace nada. Ya es hora de que se tomen las riendas y se ejecuten acciones contra aquellos que atentan contra el bien de la Patria.
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PUNTO CRITICO |
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