El dolor de Faustina Palacios, madre de los dos menores indígenas Moisés y Reinaldo Santos Palacios, que fueron supuestamente asesinados en la comunidad de sitio Lázaro, en el distrito de Alanje, era desgarrador.
"Yo me fui a Chiriquí Grande a ver a uno de mis hijos que estaba enfermo allá, porque yo tenía 10 hijos, y los dejé con el padrastro -Arturo Montezuma- y le dije que me los cuidara", narró.
La madre manifestó que antes de salir le recalcó a Montezuma que cuidara de los menores porque ya habían sido amenazados por dos vecinos del lugar, en tres ocasiones.
Dijo que hasta el momento no sabe quién pudo cometer tremenda atrocidad, pero sospecha de los vecinos porque uno de ellos llegó a la casa a amenazar al niño a quien acusaba de haberle robado un perfume y B/.5.00.
Contó que llamó a los niños para ver si alguno le había robado algo, pero lo negaron todo, sin embargo, el vecino le dijo que eso no se iba a quedar así.
Ahora considera que toda la culpa es del padrastro porque se lo había advertido, que no los dejara solos.
Las hijas de Palacios viajaron desde Punta Peña, en Chiriquí Grande, hasta Alanje, para ayudar a su madre en las diligencias por el homicidio de sus hermanitos.
LA TRAGEDIA
Reinaldo y Moisés Cedeño, dos menores indígenas, fueron encontrados muertos en la comunidad de Sitio Lázaro, en Alanje, luego que su padrastro los dejara cuidando la casa.
Moisés, de 9 años, fue encontrado el pasado martes 31 de agosto por su padrastro en el patio de la casa donde inicialmente pensó que había muerto por mordedura de serpiente. Reinaldo, de 13 años, fue encontrado la tarde del miércoles, en un área alejada, putrefacto.
La madre había viajado a Chiriquí Grande, el pasado 8 de agosto.
Hasta el momento hay dos personas bajo investigación, entre ellos el padrastro, quien rindió declaración indagatoria ante la personería del distrito.
La madre pide justicia para sus hijos porque no eran animales, para que murieran así.