Rojo, como el corazón de los 21,900 aficionados que de seguro abarrotarán las tribunas del Rommel Fernández.
Rojo, como el color de la camiseta de los dos hinchas panameños en Jamaica, que "solitos" celebraron con el alma, el triunfo sobre los caribeños, el sábado pasado.
Rojo, como la sangre que derramaron los mártires del 9 de enero para poder colocar la bandera panameña en las faldas del Cerro Ancón, (hasta entonces, territorio sólo ocupado por los norteamericanos).
Rojo, es el color del día de hoy. El color del taxista, del policía, del maestro, del empresario, del estudiante, del mesero, del limpiabotas, del vendedor de rosas, del que sube todos los días al bus a pedir dinero para una fundación en particular, y porque no, el color del periodista, el color de todos los panameños.
Cuando, sobre las 8:00 p.m. de esta noche, Panamá salte a la cancha para enfrentar a Estados Unidos, debemos abrazarnos en una gran marea que haga respetar nuestra casa, nuestro estadio.
Panamá entera está motivada, los jugadores igual, todos hemos empezado a soñar, a creer que sí se puede, a recuperar la confianza, la fe perdida por la derrota ante El Salvador.
Como cambió el panorama de un partido a otro, del escepticismo de la semana pasada en la que muchos (incluyendo periodistas) daban por perdida a la selección en Jamaica, incluso por goleada, hemos pasado a vivir una fiesta total, en la previa al partido.
Por eso el fútbol es tan lindo y es el deporte número uno del planeta. No es previsible, da revancha y sobre todo une a todo un país por una misma causa: su selección.
Que grandiosa sería la victoria hoy ante los "gringos", para mandarlos para su país así como vinieron, escoltados por policías y en vuelo privado.
Sin embargo, siendo justos y analizando las posibilidades de Panamá, el empate es beneficioso, teniendo en cuenta que Estados Unidos empató en Jamaica y no me cabe la menor duda que en El Salvador saque la victoria.
Yo hoy voy con mi camiseta roja, a rendir homenaje a la patria, a mi equipo, a mi selección. Hoy es rojo el estadio, la sangre, el cielo, hoy se tiñe de rojo todo Panamá...