Las llamadas anunciando colocación de bombas tocaron esta vez las puertas de las aulas universitarias.
El turno fue para la Facultad de Comunicación Social de la Universidad de Panamá, que tuvo que ser desalojada a las 9: 20 de la mañana de ayer, cuando una llamada anónima advertía sobre la colocación de un artefacto explosivo.
Después de una minuciosa revisión por el edificio y su anexo, los especialistas pudieron constatar que al igual que en otros casos las amenazas resultaron ser falsas.