El infortunio se ensañó con David Roa Hernández, un accidente le arrancó la vida cuando ejercía su labor de custodio en el Muelle C en el Puerto Pesquero de Vacamonte.
A sus familiares le tocó la difícil tarea de reconocer el cadáver de su ser querido en la Morgue Judicial e iniciar de inmediato los papeleos que se requieren para poderle dar sepultura en la provincia de Los Santos.
Sus familiares aseguran que David era un buen hombre entre cuyos pocos defectos estaba que le gustaba el licor.
Las autoridades confirmaron que la muerte por inmersión fue accidental, al caer al agua desde la embarcación que custodiaba.
Deyanira Montilla recuerda a su tío como una persona sana, divertida y sobre todo, muy humana, que al no tener hijos volcó su cariño hacia sus sobrinos, su hermana y su madre.
David sólo tenía una semana de ser custodio de la embarcación, y estaba desaparecido desde el pasado lunes.
Los familiares han tenido que correr con todos los gastos que acarrea su funeral, porque hasta el momento la empresa en la que laboraba no les ha manifestado nada.