La extradición del ex general Manuel Antonio Noriega a Francia parece estar en el limbo. El juez William Hoeveler no decidió sobre un recurso en el que los abogados del ex militar advierten que el país galo ignorará sus estatus de prisionero de guerra.
El encargado de supervisar la política de extradición de EE.UU., Clifton M. Johnson, dijo que se aseguró de que Noriega sea tratado de acuerdo con las condiciones a las que tiene derecho como un prisionero de guerra, "independientemente del actual estatus que Francia le concedió".
En caso de que Noriega no logre convencer a Hoeveler, su última estrategia legal sería acudir ante el Undécimo Tribunal de Apelaciones de Atlanta, dijo a Efe Marc David Seitles, abogado criminalista.
En esa instancia judicial el proceso normalmente dura entre seis meses y un año. Puede, además, "acudir a la Corte Suprema, pero es poco probable que ésta revise su caso", consideró Seitles.
"De hecho, el Departamento de Estado suspendió la revisión de la certificación de la extradición", hasta que el tribunal emita una decisión sobre la petición de otro "hábeas corpus" a Noriega, informó la Fiscalía.