Miseria y egoísmo
Por
René Hernández González
Periodista
Compartimos la felicidad de muchos por el inicio de los trabajos de ampliación del Canal de Panamá. Y como dicen por allí que no todo es color de rosa, deseamos resaltar actitudes infantiles de quienes tienen las riendas de la administración oficial. En la propaganda que se hizo para invitar a los actos de Paraíso, se mostraron una serie de imágenes alusivas a las luchas generacionales que dieron como resultado el traspaso de la responsabilidad del canal a manos panameñas.
Este trabajo propagandístico mostró egoísmo y miseria al no darle cabida a lo esencial del momento cumbre. Resulta que dejaron por fuera las vistas donde aparecía la señora Mireya Moscoso, en su calidad de Presidenta de la República, recibiendo los emblemas que simbolizaban la entrega de la vía interoceánica. Se cumplía, con ello, el espíritu de los tratados Torrijos-Carter que fueron firmados un siete de septiembre de 1977.
Nos preguntamos ¿por qué esa bajeza, por qué esa actitud infantil? Es hora de dejar atrás esa estrechez de mente; esa pobreza extrema de corazón; esa mezquindad y esas actitudes de poco valor. Con independencia de los comentarios que hemos hecho sobre los errores de la administración Moscoso y el daño que le hizo a nuestra familia, tenemos y debemos aplicar la frase histórica pronunciada por el Maestro Redentor de "dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios".
Cada día que pasa nos sorprendemos con las acciones de Patria Nueva, que de nueva sólo tiene el nombre. Si observamos el circo que se montó en la Asamblea Nacional de Diputados, se podrá percibir, con facilidad, que fue un show con la fuerza de la Patria Vieja. Lo mismo podemos decir del decreto presidencial que le dio asueto al sector gobierno, el día 3.
Nos imaginamos que los de la vieja guardia, dentro del PRD, aconsejaron lo siguiente: "Señor Presidente, si desea que el acto sea multitudinario debemos recurrir a los empleados públicos y para ello será mejor darles el día libre y organizar las caravanas como en los mejores tiempos de los militares.