El ex general paraguayo Lino Oviedo dijo que gobernará su país, en una arenga ante miles de seguidores en un santuario mariano, horas después de ser beneficiado con la libertad condicional por cumplir la mitad de una condena de 10 años por la intentona golpista de 1996.
"Me liberaré y gobernaré Paraguay", dijo Oviedo en tono enérgico durante un improvisado mitin en guaraní en la plaza frente a la Basílica de la Virgen de Caacupé, patrona del país, en la localidad de mismo nombre, a 54 kilómetros de Asunción.
Oviedo, de 63 años, fue al santuario mariano para cumplir su promesa de orar ante la Virgen si recobraba la libertad, ordenada por la Suprema Corte de Justicia Militar con la sola prohibición de abandonar el país.
La Corte castrense consideró que Oviedo ha estado preso más de la mitad de su condena, contabilizando el tiempo que pasó detenido en Brasil antes de regresar voluntariamente a Paraguay, el 29 de junio de 2004.