Las mujeres debemos prestar mucho cuidado a nuestra higiene. Desde la infancia, las madres y abuelas nos enseñan la importancia de mantener un cuidado adecuado con nuestras partes íntimas.
Lo acelerado de nuestras vidas y el estrés diario no deben interferir en la manera como cuidamos nuestro cuerpo, especialmente en el área de la vagina.
Miles de productos inundan el mercado asegurándonos un aseo perfecto, pero hay que tener mucho cuidado con respecto a esto, pues no todos son beneficiosos y pueden acarrear perjuicios a la salud.
El doctor Osvaldo Reyes, ginecólogo y obstetra del Hospital Santo Tomás, nos comentó que entre los productos más usados a nivel mundial para la higiene femenina están las duchas vaginales, pero las mismas pueden traer más riesgos que beneficios.
DUCHAS
Se definen como la introducción a presión de líquidos en la vagina para su limpieza. En Francia, también se usaban como método anticonceptivo, mas no es recomendable como tal, ya que tiene un índice de efectividad del 15 por ciento.
Explica Reyes que no hay razón médica que indique que las duchas vaginales son efectivas. Los estudios han demostrado que son más dañinas que beneficiosas.
El estudio más grande que se ha elaborado sobre el tema, lo hizo la Universidad de Rochester en Nueva York. El mismo arrojó como resultado que las mujeres embarazadas que las usaban, tenían mayor incidencia de embarazos en las trompas de Falopio (ectópicos).
Además, presentaban más inflamaciones pélvicas y un aumento en el nacimiento de niños con bajo peso y complicaciones durante la labor de parto.
VARIEDAD
Las duchas vaginales pueden hacerse de variados fluidos, asegura el especialista. Hay a base de agua, vinagre, soluciones antisépticas, etc.
En la mayoría de los casos estas soluciones pueden producir un cambio en la vagina, comenta el ginecólogo.
Dijo que el uso de soluciones antisépticas puede provocar irritación vulvar (vulvitis química).
En cuanto a las soluciones de agua, comentó que éstas podrían cambiar el ambiente o flora vaginal, ya que se estaría modificando el Ph o acidez de la vagina, lo que a su vez ocasionaría un aumento de infecciones por hongos o levaduras. También se pueden presentar infecciones por bacterias.