No lo podía creer. Por eso aumenté el volumen del televisor. Pensé que estaba en otro país. Mi memoria buscó muchos años atrás... nunca había ocurrido ese fenómeno. Un chiquillo de secundaria pedía a gritos que los profesores dejaran su huelga y ¡volvieran a clases!
Se trataba de alumnos graduandos que tenían miedo a perder el diploma y no poder llegar a la Universidad.
Por muchos años, cuando los educadores iban a la huelga los estudiantes... ¡estaban felices porque no tenían clases!
¿Será que los tiempos han cambiado para mejor entre los alumnos panameños?
Me parece que todo será un fenómeno pasajero (menos mal dirán algunos huelguistas).
Pienso que esta increíble reacción estudiantil se debe al desgaste que sufrió el movimiento de aumento de sueldo de los educadores.
En primer lugar, pedir "de un tirón" un aumento de ciento noventa balboas, suena exagerado...(algunos pensaron que era un chiste cruel).
-Añada en segundo lugar las maniobras que hizo el gobierno para dividir el movimiento. Por eso un sector aceptó el aumento de noventa balboas.
Además, se usaron otros elementos para destruir el movimiento huelguístico. Allí estaba "echarle" a los padres de familia en contra...y hasta los mismos estudiantes.
Algunos jóvenes parecía que recitaran una lección, al pedir el regreso a clases de los educadores...
Hasta el mismo Mandatario entró en el asunto. Dijo claramente que el aumento era exagerado y pidió a huelguistas volver a clases.
Por supuesto que metieron al bendito referéndum.
Más de un gobiernista sugirió que el movimiento buscaba afectar la consulta popular sobre la ampliación...
Agregue a este "sancocho" que políticos y obreros de la construcción, se unieron a los huelguistas. Hubo docentes que esto no les gustó, por aquello de "pescar en río revuelto" y aprovecharse de la huelga de otros para molestar.
Casi todos los trabajadores panameños merecen un aumento. La vida está cara y los sueldos son de hambre.
Estadísticas de la Contraloría dicen que el año pasado, el treinta y siete por ciento de los trabajadores panameños ganaba menos de doscientos cincuenta balboas al mes.
Ellos son doscientos setenta y un mil, trescientos diecisiete panameños. Ganan menos que la canasta básica. ¿No merecen también un aumento? ¡A la huelga, pues...!