Los envíos al campamento de "Los 33", como ellos mismos se han apodado, tienen por prioridad cubrir las necesidades nutricionales: dietas de 2.000 calorías diarias y unos cinco litros de agua por hombre, indispensables para batallar con la deshidratación en un ambiente con temperaturas por encima de los 30°C.
Según explicó a BBC Mundo, Nelly Galeb, dueña de una empresa de catering de la zona y encargada de cocinar los alimentos, las raciones se preparan individualmente para controlar el máximo de 200 gramos de hidratos de carbono por comensal, establecido por los nutricionistas.
Se empacan en plástico y se envían al refugio a horas preestablecidas para cumplir con las cuatro comidas diarias. Su primer almuerzo caliente fue arroz con albóndigas.
Por el momento, y pese a insistentes pedidos, a los obreros no les llegará alcohol ni cigarrillos (más de la mitad fuma y ha recibido, a cambio, parches de nicotina).